
Últimamente se está volviendo a poner de moda el revelado de fotos, dada la gran oferta que podemos encontrar en cualquier localidad y los precios tan asequibles que hay. Además de que la fotografÃa digital nos ha proporcionado el visionado de nuestras fotos sin necesidad de ser reveladas, ahora podemos revelar las fotos que realmente queremos (y evitar aquellos carretes que no salÃan más de 10 fotos decentes de 24).
Pero eso no quita que haya un nuevo problema en el revelado digital, y es el tema de las proporciones. Según el tamaño del sensor de nuestra cámara, las proporciones de nuestras fotos variarán, y las empresas de revelado no pueden satisfacer el infinito número de proporciones que existen. Si le añadimos también los distintos tipos de recortes que solemos hacer con los programa de edición, la cosa se complica un poco.
Por lo tanto, si vamos a revelar una foto, recomendarÃa:
1. Estar seguros de la proporción de nuestra foto, para saber si va a entrar perfectamente en un formato u otro.
No podemos llevar una foto con una proporción 2:3 para meterla en una de 3:4, ya que la foto acabará recortada por distintas zonas, y quizás desaparezca algo importante de ella.
2. Si queremos un tamaño en concreto, con unas proporciones concretas, y nuestra foto no encaja perfectamente, deberemos añadir los márgenes suficientes con el tamaño adecuado, para conseguir las proporciones que buscábamos de la foto. Al menos asÃ, no perderemos parte de nuestros recuerdos.

3. Si la propoción es correcta, deberÃamos preguntar si la máquina ajusta perfectamente el tamaño o tiene algún mÃnimo de desviación. Hay máquinas que recortan varios milÃmietros alrededor de la foto, y es bueno saberlo si llevamos fotos muy justas con respecto a los márgenes. Para ello, lo suyo es preguntar la variación en milÃmetros, y añadir de nuevo márgenes proporcionados, para que si la máquina recorta, que no sea parte de nuestra foto.
4. Elegir brillo o mate. Yo apuesto por el mate, es menos sucio y el brillo que produce al incidir la luz en la foto, no influye tan directamente como en las fotos con brillo. El brillo a veces puede actuar como los monitores tft, que según como se miren, el tono en general puede variar. Aunque también depende del tipo de foto.
5. Asegúrate que entregas la foto con el perfil de color sRGB, a no ser que hables con la empresa de revelado en cuestión para ver las diferentes opciones.
6. A veces no hay que complicarse la vida. Si no vas a presentar trabajos para ninguna empresa o persona en concreto, y son un simple recuerdo de unos u otros momentos, no le dés más vueltas, quizás no sea necesario pensar en ninguno de los puntos anteriores.
Si por el contrario, quieres presentar algo bien, y la foto lo merece, no dejarÃa de examinar lo comentado anteriormente, y conseguir un revelado que merezca la pena. Otra opción es encargar directamente un libro fotográfico: sea para disfrute personal o para regalar bien presentado, los libros fotográficos aseguran un impacto absoluto y son una fantástica sorpresa, ahorrándonos quizás las “molestias” de las fotos sueltas.
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