
No todo en las fotos es llenar por completo el encuadre de la persona que queremos retratar, sino que muchas veces la forma de ver el encuadre y la creatividad en general, podrá darnos una solución diferente, más divertida y quizás, más acertada.
Generalmente cuando empezamos en la fotografÃa, sólo queremos que nuestro punto principal ocupe la mayor parte del plano, a veces cerramos tanto el encuadre que nuestra foto se asfixia.
Foto de Muslim.
Para que la próxima vez miréis con otros ojos vuestras fotos, os vamos a enseñar algunos ejemplos de encuadres para que le déis un nuevo punto artÃstico a vuestro trabajo:
- Encuadres muy abiertos.
- Encuadres abiertos con la zona de interés descentrada.
- Planos muy cerrados.
- Llévalo a la esquina y cambia el ángulo.
Aunque parezca lo contrario, si realizamos el encuadre correctamente, podemos optar por dejar en una porción muy pequeña la zona de interés y el resto rellenarlo de un espacio homogéneo. La foto consigue transmitir una nueva perspectiva, de mucha suavidad y delicadeza.
En el caso anterior, podemos pensar en grandes espacios, con el punto de interés en el propio centro, pues se supone que es la zona donde más nos interesaremos en mirar en un principio, pero a veces no es asà y la regla de los tercios lo deja bien claro.
Si en un amplio espacio colocamos el punto de interés en una de las zonas importantes siguiendo la regla de los tercios, por muy pequeño que sea nuestro punto de interés, éste llamará la atención sobre todo lo demás.
Hay que tener en cuenta, que el resto de la foto necesita no tener mucho detalle y elementos que puedan llevar a la distracción.
Ahora se trata no de encajar a una persona con unos lÃmites en la foto, sino de encajar completamente una zona que no se encuentre limitada, rompiendo por lados poco habituales.
A veces, un simple corte radical al que no estamos acostumbrados, puede darle una mayor valor a nuestro trabajo. Cuando ese corte se hace bien, tranquilos porque se nota, veremos que la foto realmente nos ofrece un tipo de proporción agradable a la vista.
Algo parecido a lo que podéis ver en la foto principal de esta entrada. Llevar el centro de atención a una esquina, y variar el ángulo para darle una nueva perspectiva. Dependiendo del fondo, a veces podremos crear caminos imaginarios que seguiremos con la vista sin darnos cuenta, creando un efecto fantástico.
Hoy os hemos dado cuatro opciones para vuestros encuadres, pero hay tantas opciones como vuestra imaginación os permita y cada dÃa seguro que descubriremos alguna nueva.


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