Lo habrás visto muchas veces. Un estadio en televisión con un evento importante. Se apagan las luces y cientos de flashes empiezan a iluminar por toda la grada. Queda muy bonito por televisión, pero te aseguro que no sirve para nada.
El flash de nuestra cámara compacta es muy limitado. Está diseñado para poder iluminar a un primer plano cercano a la cámara. Normalmente menos de 2 ó 3 metros. Cualquier cosa que esté más lejos no se va a ver iluminado por nuestro flash.
Me acuerdo de estar un dÃa en un balcón enfrente de La Alhambra al atardecer, casi de noche ya. Una escena preciosa. Y lo tÃpico, intentar hacer una foto a tu pareja con el monumento al fondo. Como es nocturna, y con la cámara en automático lo normal es que salte el flash, y ¿el resultado?
Pues que a tu pareja se le ve muy bien, pero sobre un precioso fondo negro, muy negro. PodÃa ser en Granada, o en cualquier otra parte del mundo. Por la foto no lo vas a saber.
Las cámaras más modernas detectan situaciones como esta y entran en un modo nocturno automático. Este modo nocturno, además de hacer saltar el flash, deja abierto el obturador de la cámara más tiempo, permitiendo registrar la luz que llega del fondo. Si nuestra cámara tiene este modo y lo detecta sóla, estaremos de suerte. Si no lo hace, comprueba en el manual de tu cámara si puedes fijar este modo.
Por cierto, totalmente necesario dejar la cámara fija en algún sitio o usar un trÃpode en estos casos. Para que llegue la luz del fondo tiene que estar haciendo la foto tanto tiempo que si la hacemos con la mano, la cámara se moverá mientras que la hacemos, y quedará trepidada.
Foto | in a N.Y. State Of Mind



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