
Foto de Moncho Rey
El balance de blancos es una de las partes más importantes de la fotografÃa cuando disparamos en JPG, formato habitual dentro del mundo de las compactas digitales. Este ajuste sirve para mostrar en la fotografÃa captada, el color que realmente habÃa en la escena y evitar dominantes que se pueden producir por una determinada temperatura de color (de lo cual hablaremos más adelante).
Esas fotos que en alguna ocasión al pasarlas al ordenador las hemos visto amarillentas, o excesivamente azules, se producen por un mal ajuste del WB (asà denominaremos de ahora en adelante al balance de blancos), siglas que significan White Balance.
Toda compacta en modo automático, tiende a usar el WB automático, pero en cámaras de bajo presupuesto y generalmente en compactas, este ajuste no suele ser muy acertado en situaciones con distintos tipos de luces, como puede ser en un paseo atardeciendo, con las luces de las farolas y escaparates encendidos, o simplemente en un dÃa nublado, con distintas zonas con luz y con sombra.
Por lo tanto, lo mejor para no fallar en estas situaciones, es el modo prueba – error. Gracias a que las compactas nos muestran en pantalla directamente el color que nos va a dar finalmente la foto, podemos ir pasando por todos los modos preconfigurados del WB, hasta que veamos que la pantalla nos muestra los colores más cercanos a la realidad.
Los sÃmbolos suelen ser en todas las cámaras iguales, un sol para marcar la luz solar, nubes para marcar un cielo nublado, una bombilla para marcar la iluminación tÃpica de estas, etc… Los dibujos son bastante identificativos.
Por lo tanto, mi consejo es, mira la pantalla de tu cámara, y pasa por todos los valores del WB hasta que realmente veas que los colores que muestra son los que realmente queremos.
Foto | Moncho Rey


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A veces esta bien ajustarlo, pero hay imágenes en que creo que ajustar el balance de blancos hace que la imagen no se ajuste a la realidad. Por ejemplo, la luz de las farolas es amarillenta y si las miras en la realidad se ve amarillento. Si en la realidad es asÃ, ¿por qué cambiarlo?
Estoy de acuerdo en lo principal: el fotógrafo decide como quiere recordar la imagen.
Sin embargo, en ocasiones concretas, como la fotografÃa industrial, publicitaria, de reportaje social, conseguir el punto blanco correcto es básico.
Y otro detalle importante: si necesitas conseguir el punto blanco exacto, necesitas una carta gris neutra o blanca, especÃficamente diseñada para la ocasión, desde la cual la cámara pueda leer la temperatura de color correcta.
Carles: por supuesto, eso dependerá de los gustos de cada uno y como dice Juan LuÃs, dependiendo de su uso en concreto.
Juan LuÃs: efectivamente, se puede ajustar en muchas cámaras mediante la carta gris neutra. Pero consideré dejarlo mejor para un post más especÃfico.
Un saludo.
Bien considerado
Y no hay algo asà como balance de negros? (ah, no, que eso serÃa racismo
Fernando: Porque si necesitas balance de negros es que estás a oscuras… y sin luz es más dificil hacer fotos
Carles: aunque la luz de las farolas sea amarilla o naranja, por lo general las cámaras suelen captarlo *más* naranja o amarillo de lo que en realidad deberÃan. Sobre todo combinando con los tonos de la piel.
De ese modo, aunque no siempre busques el tono de “blanco perfecto”, si que conviene compensar al menos en parte las dominantes tan fuertes de las farolas y demás alumbrados públicos.