Entradas para la etiqueta “Trepidación”

Ya hemos dado algunos consejos para mejorar la estabilidad al sujetar nuestra cámara, posiciones fácilmente corregibles del cuerpo que nos ayudan a evitar de mejor manera la trepidación. Aunque a veces todo esto no sea suficiente, siempre será mejor que realizarlo a pulso sin ningún tipo de apoyo o correcta posición (en el caso de no tener un trÃpode a mano).
También el propio sistema de las cámaras actuales nos ayudan a evitar un poquito más esa vibración, pero como no todo es tecnologÃa y a veces ésta se nos queda corta, aparecen sistema caseros muy interesantes para ayudarnos en la fotografÃa.
Uno de estos inventos es el que os mostramos en la imagen que encabeza esta entrada, que ya de por si es bastante explicativa. Se trata de:
- Comprar un gancho que se adapte a la rosca del trÃpode de nuestra cámara, que se encuentra siempre en la parte inferior.
- Comprar un par de gomas con bastante flexibilidad y resistencia.
- Con las gomas fijadas en el gancho, sujetamos la otra zona con cada uno de nuestros pies. Tiramos con fuerza a nuestra posición de disparo y ya estamos listos para evitar la trepidación en una mayor medida.
Es un sistema casero que se puede llevar en cualquier bolsillo o mochila sin ocupar apenas espacio.
¿Qué otras formas tenéis de evitar la trepidación cuando no tenéis trÃpode?
En Comparte Tus Recuerdos | 5 consejos para mejorar la estabilidad

FotografÃa de mikebaird
¿Es un trÃpode una necesidad? SÃ. ¿Por qué? Para ayudarnos a capturar esa foto ideal en un abanico de situaciones. Montar un trÃpode sólo lleva unos segundos pero puede sostener la cámara en la posición adecuada todo el tiempo que haga falta.
¿Cuándo lo necesitarÃa? En cualquier momento que haga falta mantener la cámara firme y estable. Existen multitud de situaciones en las que será útil. A continuación repasaremos algunos de las situaciones en las que hará falta.

Foto de montuno.
La trepidación es un término muy común en la fotografÃa, que suele usarse cuando una foto aparece movida por culpa de la vibración de nuestra cámara, ya sea por cuestiones de pulso, de la velocidad de obturación (término del que hablaremos más adelante) o derivados.
Es el principal culpable de la falta de definición en una foto, y puede ocurrir en determinadas situaciones, como pueden ser la falta de luz o disparar mientras nos movemos.


